Enviado por Maria LLácer el mié, 23 jul, 2008 a las 1:42
Basa su hipótesis en los síntomas que sufrió el compositor antes de su muerte, en 1791
Mozart había comido costillas de cerdo, según escribió en una carta a su mujer
Qué huelo?... ¡Costillas de cerdo! Qué gusto. Como a tu salud", le escribió Wolfgang Amadeus Mozart a su esposa Constanze, el 7 de octubre de 1791. Exactamente 44 días después, el gran compositor comenzó a sentirse enfermo y, el 5 de diciembre de 1791, murió en Viena, víctima de lo que los médicos describieron vagamente como una "severa fiebre miliar" (fiebre acompañada por una erupción). Fue enterrado en una fosa común y nunca se le practicó una autopsia. Desde entonces, muchas teorías se tejieron en torno a la verdadera causa de su muerte. Ahora, un investigador médico de los Estados Unidos afirma que murió de triquinosis.
El doctor Jan Hirschmann, del Centro Médico de Asuntos del Veterano en Seattle, Washington, basa su hipótesis en que la triquinosis provoca los síntomas que padecía Mozart: fiebre, erupción cutánea, dolor en las extremidades e hinchazón. Y, también, en la pista de aquella carta.
"Si su enfermedad final fue realmente triquinosis, cuyo período de incubación es de hasta 50 días, sin darse cuenta, Mozart podría haber revelado la causa precisa de su muerte: aquellas costillas de cerdo", asegura Hirschmann, especialista en enfermedades infecciosas, en la conclusión de un estudio publicado en la edición de ayer de Archives of Internal Medicine.
En su artículo, el doctor Hirschmann advierte que no es tarea sencilla identificar una enfermedad ocurrida en el pasado distante. Especialmente en el caso de Mozart, de quien no se conserva ningún resto que pueda ser examinado usando técnicas modernas. Sólo se cuenta con testimonios que quedaron de sus familiares. El investigador recurrió a biografías, documentos históricos y literatura médica. Según reconstruyó, Mozart padecía una alta fiebre, erupción cutánea, vómitos y una inflamación de sus extremidades que afectaban sus manos y pies. No podía moverse, aunque no se sabe si a causa del dolor, la debilidad o la hinchazón.
Con estos datos, Hirschmann fue descartando otras hipótesis que señalaban como posibles causas de su muerte una fiebre reumática, un envenenamiento o uremia. Y construyó la hipótesis de que Mozart tenía triquinosis, una enfermedad que no fue conocida para la ciencia hasta principios del siglo XIX.
La triquinosis es una infección parasitaria causada por la trichinella spiralis. Se contrae al comer carne de cerdo con larvas del parásito, cruda o mal cocida. Una vez ingeridas, estas larvas se reproducen y se trasportan por el organismo, penetrando en los músculos y causando inflamación. Los síntomas recién aparecen después de una o dos semanas y consisten en hinchazón de los párpados superiores, sed, escalofríos, transpiración, debilidad y fiebre. En el pasado era una enfermedad mortal, pero actualmente existen medicamentos que matan al parásito.
"La triquinosis podría explicar todas las características de la enfermedad de Mozart. Es un desorden epidémico que en el pasado se caracterizaba por una alta tasa de mortalidad y un curso predecible. La muerte ocurría entre dos y tres semanas después de contraer la enfermedad. Causa fiebre, inflamación muscular y dolor de costillas. La posibilidad de que este diagnóstico sea correcto, de todas formas, depende de la dieta de Mozart: requiere de evidencia de que comiera carne, especialmente cerdo", escribió Hirschmann.
La evidencia la dejó el propio Mozart en la carta que le envió a Constanze dos meses antes de morir.
Basa su hipótesis en los síntomas que sufrió el compositor antes de su muerte, en 1791Mozart había comido costillas de cerdo, según escribió en una carta a su mujer
El doctor Jan Hirschmann, del Centro Médico de Asuntos del Veterano en Seattle, Washington, basa su hipótesis en que la triquinosis provoca los síntomas que padecía Mozart: fiebre, erupción cutánea, dolor en las extremidades e hinchazón. Y, también, en la pista de aquella carta.
"Si su enfermedad final fue realmente triquinosis, cuyo período de incubación es de hasta 50 días, sin darse cuenta, Mozart podría haber revelado la causa precisa de su muerte: aquellas costillas de cerdo", asegura Hirschmann, especialista en enfermedades infecciosas, en la conclusión de un estudio publicado en la edición de ayer de Archives of Internal Medicine.
En su artículo, el doctor Hirschmann advierte que no es tarea sencilla identificar una enfermedad ocurrida en el pasado distante. Especialmente en el caso de Mozart, de quien no se conserva ningún resto que pueda ser examinado usando técnicas modernas. Sólo se cuenta con testimonios que quedaron de sus familiares. El investigador recurrió a biografías, documentos históricos y literatura médica. Según reconstruyó, Mozart padecía una alta fiebre, erupción cutánea, vómitos y una inflamación de sus extremidades que afectaban sus manos y pies. No podía moverse, aunque no se sabe si a causa del dolor, la debilidad o la hinchazón.
Con estos datos, Hirschmann fue descartando otras hipótesis que señalaban como posibles causas de su muerte una fiebre reumática, un envenenamiento o uremia. Y construyó la hipótesis de que Mozart tenía triquinosis, una enfermedad que no fue conocida para la ciencia hasta principios del siglo XIX.
La triquinosis es una infección parasitaria causada por la trichinella spiralis. Se contrae al comer carne de cerdo con larvas del parásito, cruda o mal cocida. Una vez ingeridas, estas larvas se reproducen y se trasportan por el organismo, penetrando en los músculos y causando inflamación. Los síntomas recién aparecen después de una o dos semanas y consisten en hinchazón de los párpados superiores, sed, escalofríos, transpiración, debilidad y fiebre. En el pasado era una enfermedad mortal, pero actualmente existen medicamentos que matan al parásito.
"La triquinosis podría explicar todas las características de la enfermedad de Mozart. Es un desorden epidémico que en el pasado se caracterizaba por una alta tasa de mortalidad y un curso predecible. La muerte ocurría entre dos y tres semanas después de contraer la enfermedad. Causa fiebre, inflamación muscular y dolor de costillas. La posibilidad de que este diagnóstico sea correcto, de todas formas, depende de la dieta de Mozart: requiere de evidencia de que comiera carne, especialmente cerdo", escribió Hirschmann.
La evidencia la dejó el propio Mozart en la carta que le envió a Constanze dos meses antes de morir.
Desde España mil besos de Maria